
Cubriendo un cerro minado por bodegas antiquísimas,domina Ausejo un amplio horizonte de llanuras aterrazadas,al sur el río Ebro.En el límite meridional, marca el collado de la Estrella el punto de máxima altitud, con 754 metros, y desciende después el terreno escalonadamente al aproximarse a los uselos depositados por el gran río riojano.
La villa de origen romano, como expicitan numerosos restos arqueológicos- dista 29,5 kilómetros de Logroño y se sitúa a 556 metros sobre el nivel del mar, ocupando el centro de un extenso término municipal- 56,7 kilómetros cuadrados- en la tierra de Ocón.
Básicamente agraria- con cultivos de cereal,viñedo, almendro y olivar-tiene la localidad como motor económico y producto emblemático el champiñón.

HISTORIA:
Se han localizado,en la ladera oeste del cerro que se asienta la villa y en el término de Candajin, piezas y fragmentos de factura romana y prerromana que apuntan al antiguo poblamiento de este altozano que debió ofrecer ventajas defensivas evidentes.
En el año 838, el caudillo cordobés Abderramán II,quien habría mantenido una relativa calma desde su acceso al poder en el 882,envió tres ejércitos para hostigar a los cristianos del norte. Uno de ellos, entró en territorio riojano por Alfaro y, tras remontar el curso del Ebro, incendió y saqueó Ausejo.
En 1135 se mencionaba la localidad -con el topónimo de "Ousegio"-en la carta de arras entregada por el Conde Gonzalo Rodríguez de Lara a su esposa Estafanía Armengol.
Una nueva variante del nombre local,"Agoseio",se incluía en la escritura de 1156 por la que el Obispo Rodrigo Cascante cedía a su cabildo de Calahorra los tercios y cuartos decimales que le correspondían de Alcanadre, Ausejo y otras pobaciones.
Hartos de contiendas territoriales, los monarcas Sancho VI el Sabio de Navarra y Alfonso VIII de Castilla acordaron en agosto de 1176 solucionar sus pleitos de propiedad proponiéndolos al arbitraje del rey Enrique II de Inglaterra. El 9 de marzo de 1177, explicaban en Londres, ante la curia inglesa, sus razones los delegados navarros y castellanos; reclamaban estos últimos la devolución de Logroño, Navarrete,Entrena, Ausejo, Autol, Resa y algunos otros núcleos arrebatados por Sancho VI aprovechando la minoria de edad de Alfonso.
Determión Enrique II la restitución de las plazas conquistadas en tiempos de Alfonso VIII: Logroño, Navarrete, Entrena, Autol y Ausejo. En señal de conformidad, los reyes castellano y navarro firmaron inmediatamnete en Fitero una tregua por diez años, comprometiéndose además la pronta entrega de las pobaciones.
Sin embargo, como diese muestras Sancho de retrasar sus obligaciones, inicio el rey castellano una campaña que le permitió hacerse con buen número dee villas y castillos. En consecuencia, Sancho el Sabio aceptó confiar la custodia de Logroño, Navarrete, Autol, Ausejo y Resa al caballero que eligiese entre la terna que habría de proponerle Alfonso VIII.
Los nuevos conflictos que provocaría la llegada al trono navarro de Sancho VII el Fuerte motivaron el que en octubre de 1207 se firmaran nuevas treguas en Guadalajara, cediendo cada monarca tres castilos en garantía de sus respectivos reinos: Irurita, Inzura y San Adrián por la parte Navarra, y Clavijo, Jubera y Ausejo por la castellana. Concluía un agitado período de la vida local.
El 29 de octubre de 1385, Juan Ramírez de Arellano, Señor de los Cameros, dictaba en Soria su testamento, legando a su nieto Ausejo junto a Alcanadre, Murillo de Río Leza y algunos pueblos de navarra, perteneciendo a partir de entonces la población al Señorio de los condes de Murillo.
En la primera mitad del siglo XIX, se terminaba de desmantelar su castillo-motivo de tanta disputa, y ya harto desvencijado por entonces- pra emplear su sillería en la reparación de la iglesia parroquial de la villa, afectada por el terremoto que sacudió buena parte de la Rioja y especialmente Arnedillo el 18 de marzo de 1817.
Formó parte Ausejo de la provincia de Soria hasta la creación de la de Logroño por Real Decreto de 30 de noviembre de 1833.

LIBRO DE VISITA DEL LICENCIADO MARTÍN GIL
( Mediados del siglo XVI )
La dicha villa de Ausejo de treçientos vezinos,jurisdiçión de don Juan de Arellano.
Yten que la Yglesia se llama Nuestra Señora;es bendezida y rreçetiba.Tiene de primiçia y rrenta un año con otro çincuenta
mill maravedís.
Yten quel catedrático de Calahorra lieba una hanega de trigo de la primiçia.
Yten que ay honze benefiçiados:nuebe enteros y dos medios.
Yten que bale el benefiçio quinze mill maravedís un año con otro.
Yten que los diezmos se hazen tres partes:las dos lieban los dichos benefiçiados y la otra parte lieban los canónigos de Calahorra; y de la parte de los benefiçiados lieba el arçidiano deNájera diez y ocho hanegas de trigo y çebada, y el açipreste dos hanegas y media de trigo.
Yten que ay tres Hermitas:San balerio,San Rromán y la Madalena;
San Rromán tiene de rrenta seis hanegas de trigo y las otras no tienen cosa ninguna.
Yten que ay dos confradías:de Nuestra Señora y de San Miguel;
la de Nuestra Señora tiene de rrenta un año con otro quinze hanegas de trigo y la de San Miguel ocho hanegas de trigo.
Yten que ay un hospital y no tiene rrenta ninguna.
1385 Juan Ramírez de Arellano, lo dona al Señorío de los Condes de Murillo.
HIJOS ILUSTRES:
Pedro del Merino, soldado de Caballería ligera que apresó al mariscal Montmonrency en la batalla de Pavía, en 1525.
Juan González del Centeno, nacido en 1583, secretario de Felipe IV.
Francisco del Merino, nacido en 1602 y notario del Tribunal del Santo Oficio.
Juan González de Tejada, nacido en 1768, obispo de Solsona y ministro general de la Orden de la Merced.
Antonio Paz Merino, consejero de Castilla durante el reinado de Carlos IV.
AUSEJO


